Lo importante de una plegable
Como hemos comentado anteriormente, la bicicleta urbana y sobre todo la plegable, ha permitido ver la bicicleta como un vehículo y valorar en su medida la calidad necesaria de sus componentes, como la coherencia del producto o los procesos de producción y de calidad correctos. |
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La calidad no tiene que ser un lujo, un equilibrio correcto de calidad es el que los productos cumplan las características necesarias para la utilización que están pensadas.
Esta calidad no es sinónimo de gasto superior, es posible que si que signifique que el gasto inicial es más elevado, pero cuando los componentes no son los correctos, siempre nos encontramos con que la sustitución de los componentes poco prácticos, la rotura de los que tienen calidad baja o la necesidad de cambiar algunas partes que no nos permiten aprovechar nuestro esfuerzo correctamente para desplazarnos, girar o frenar, hacen que en muy poco tiempo el gasto se dispare, y lo que es aún peor, no sirva de nada, puesto que hay partes estructurales que nunca se podrán sustituir.
Es cierto que las bicicletas de bajo coste pueden significar un acceso fácil a este tipo de vehículos, y cumplen un claro objetivo, pero eso no significa que pensemos que es el mejor camino, ni económico, ni para entender realmente las ventajas de una bicicleta plegable. Aquí obviaremos cualquier alusión a marcas o modelos, y simplemente ofreceremos consejos que creemos que son muy prácticos para decidir la compra.
Cualquier bicicleta tiene unas partes móviles que es importante que tengan un mínimo de calidad, ejes de rueda (bujes), ejes de pedales (caja de pedalier), dirección, frenos, cambios…. Las bicicletas tienen una geometría ideal, para permitir un buen compromiso entre aplicación de esfuerzo y comodidad. Los desarrollos de las bicicletas (cuantos metros hacemos con cada vuelta de pedal) y los cambios de marcha están muy estudiados para cada una de las aplicaciones que están pensadas las bicicletas. Esto es una constante para todas las bicicletas, pero es mucho más fácil y económico de conseguir en una bicicleta de rueda grande y sin sistemas de plegado, que en una plegable de rueda de 20 pulgadas o inferior.
Posición de conducción: La geometría una bicicleta plegable tiene que es muy similar a cualquier otra bicicletas, nos tenemos que sentir cómodos, pensando que una posición excesivamente erguida tampoco es conveniente. Si nos sentamos en la bicicleta y a nuestro lado tenemos otra bicicleta, la posición tiene que ser muy similar. Tenemos que pensar que muchos fabricantes, en lugar de invertir esfuerzos y dinero en conseguir sistemas de plegado que queden compactos, hacen bicicletas pequeñas, una vez desplegadas.
Desarrollos: El desarrollo es la cantidad de metros que se desplaza una bicicleta con una vuelta de los pedales, esto varía según la marcha que colocamos. El cambio de marchas es conveniente, para recorridos urbanos son mejores los cambios interiores, nos permiten cambiar en parado, permitiéndonos arrancar siempre en 1ª. Además, sobre todo en las ruedas de 16 pulgadas o menos, los cambios que tradicionalmente se utilizan en bicicletas de montañas o carretera, quedan excesivamente expuestos. Con una vuelta de una rueda de 20 pulgadas recorremos poco más de 1 m . (también depende de su anchura), mientras que con una de 28” recorremos algo más de 2 m . Si con cada vuelta de pedal hacemos las mismas vueltas de rueda, ¡mal asunto!, esto solo lo compensamos con platos más grandes y piñones más pequeños, y eso vuelve a ser más costoso, y no todos los fabricantes lo solucionan, aquí también los cambios interiores nos ayudan (aunque también son más caros en el momento de la compra, pero con menor mantenimiento). En definitiva, de nuevo, si nos ponemos al lado de otra bicicleta, tenemos que ser capaces de mantener el mismo ritmo de pedalada.
Como referencia diremos que para cambios exteriores los platos tienen que tener 50/52 dientes, y el piñón más pequeño 11 dientes (hay cambios especiales para plegables que el piñón pequeño es de 9 dientes y permite platos de 44 dientes). En cambios interiores permiten platos de menor tamaño 38/44 dientes, y en ruedas de 16 pulgadas llegamos hasta 48 dientes.
Sistemas de plegado: Es realmente difícil conseguir sistemas de plegado que nos permita una máxima seguridad dinámica y a la vez sean de fácil y rápido accionamiento. Podríamos decir que básicamente hay dos sistemas que funcionan, sistema de palomillas atornillables o sistema de palancas, el primero es simple y auto ajustable, siempre vamos a final de recorrido, y por mucho desgaste que sufra siempre nos permite apretar lo justo, el sistema de palanca, tienen que poseer un tensor, para poder ajustar el estiramiento del material, que es inevitable, en este sistema es imprescindible utilizar acero inoxidable, que es el material que resiste muy bien el estiramiento.
Tenemos que evitar los sistemas de cierre rápido que estamos acostumbrados a ver en las bicicletas para asegurar el sillín, estos sistemas se doblan, se desgastan en exceso, son de difícil ajuste y sobre todo no realizan suficiente fuerza a la hora de asegurar el cierre.
Aparte de esto, y tanto o más importante es la bisagra, ejes de calidad, duraderos y resistentes, y sobre todo que las dos partes que se unen, encajen perfectamente, si esto no es así tendremos holguras indeseables en muy poco tiempo.
No podemos ignorar los sistemas de plegado que aprovechan las articulaciones de suspensión, lo que eliminan muchos problemas y no sin visibles.
En este caso también tenemos que observar que dedicar empeño en solucionar estos problemas y realizar fabricaciones de calidad, encarece el producto final.
Posición de plegado: Lo compacta que queda una bicicleta plegada es un desarrollo técnico costoso pero necesario, también es muy importante que cuando cojamos la bicicleta esta no se desmonte, quedando bien aseguradas todas sus partes en la posición más compacta posible. Lo ligera que es dependerá de los materiales utilizados y del tamaño de la rueda, una bicicleta concentra gran parte de su peso en las dos ruedas, por eso cuanto más pequeñas son, sensiblemente más ligera será la bicicleta.
Puede ser que se valore mucho la posibilidad de poder arrastrar la bicicleta como un carrito, algunas de ellas tienen ruedas para este fin y otras permiten utilizar sus propias ruedas. La realidad es que cuando se utiliza una bicicleta de fácil plegado, esta opción se abandona inmediatamente, puesto que la plegamos y desplegamos tantas veces como sea necesario y se carga solo por escaleras y/o entradas a lugares, que no nos permite tampoco arrastrarla en posición de plegado.
Equipamiento: Luces, timbre, guardabarros, portaequipajes… claro que no tenerlos es la manera más sencilla de ahorrar dinero y peso, pero no nos engañemos, que nos cueste menos no significa que sea más barata, tendremos que comparar productos similares, si solo salir de la tienda tenemos que comprar nuevos accesorios, ¡mal asunto!.
Complementos: Portabebes, bolsas, cesta, mochilas, alforjas…, es importante valorar que necesitaremos en un futuro próximo y si es posible adaptarlo a nuestra bicicleta.



